miércoles, 12 de mayo de 2010

El Adicto a la evitacion

"¿Qué le impide a un evitador marcharse y convertirse en un ermitaño aislado?
Se lo impide el temor al abandono, unido a la adoración y admiración que recibe del adicto al amor, que le hace sentir a salvo y deseado. El adicto a la evitacion desea y necesita mantenerse en la relación y sentirse conectado, pero de una forma protegida, debido al miedo que tiene a ser controlado y absorbido por el otro, por lo que intenta mantener el control con sus alejamientos, con el control del poder de decisión o con el dinero de la pareja."




El Adicto a la evitacion

Un adicto al amor y un adicto a la evitación se sienten mutua e inexorablemente atraídos el uno hacia el otro. Esta atracción resulta increíble para un adicto al amor (¿quien mejor que un evitativo puede hacerte sentir abandonado?), pero se justifica en el sentido de que busca alguien con características similares al progenitor con el que estaba enredado en su infancia y del que no obtuvieron el amor que necesitaban, con la inocente pretensión de conquistar "esta vez" su cariño y aprobación y no su abandono o su maltrato.

Que los padres atiendan emocionalmente al hijo, es un flujo apropiado de la energía. Pero cuando la experiencia es la contraria, es decir que el hijo alimenta emocionalmente a alguno de sus padres, esa es una relación de "enredo". A esos niños "enredados" o cogidos en la trampa se les agobia y son utilizados por la necesidad de mamá o de papá de tener compañía, atención y amor, los niños que se han visto envueltos en relaciones "enredadas" con un padre, son los que con mayor frecuencia se convierten en adictos a la evitación. El adicto al amor no fue utilizado de este modo aliviador, sino que fue abandonado y dejado a solas. En el proceso de ser usado por quienes debieron atenderlo, el adicto a la evitación, también se vio abandonado, ya que mientras se ocupaba de cuidar de sus padres, no había allí nadie que se ocupara de cuidarlo a el.

Características del adicto a la evitacion :

1- Se evaden intensamente en la relación, al crear intensidad en otras actividades, habitualmente fuera de la relación (suele tratarse de adicciones)

2- Evitan el ser conocidos en la relación con objeto de protegerse a si mismos de la absorción y control por parte de la otra persona.

3- Evitan el contacto íntimo con su pareja, para lo cual utilizan una variedad de técnicas de distanciamiento.

Los adictos a la evitacion temen la intimidad porque están convencidos que se aprovecharán de ellos y se verían absorbidos y controlados por ella. Fueron absorbidos y controlados por la necesidad del otro, por la realidad del otro, por la existencia del otro y no desean pasar de nuevo por esa misma experiencia de la niñez que ahora les lleva a sentir que mayor intimidad traería mayor sufrimiento, para lo que se basan tanto en la experiencia con las personas que le cuidaron de niños como con sus parejas adictas amorosas.

Al mismo tiempo los adictos a la evitacion temen verse abandonados.

Puesto que no tuvo en su infancia contacto en su niñez con otro ser que aliviara su dolor, temor y vacío de abandono, no aprendió que una relación puede aliviar una experiencia de abandono. El temor al abandono del adicto al amor, atrae al adicto a la evitacion. (Un ser tan necesitado, no me abandonará fácilmente.)

Ambos tienen los mismos temores: intimidad y abandono.

El adicto a la evitacion intenta mantener el nivel de intensidad en la pareja al mínimo, La intensidad de las relaciones la percibe como agobiante, así que evita la intimidad. poniendo su atención en distracciones, cosas ajenas a la relación, cualquier adicción le sirve, así no está disponible. En realidad lo que hace es abandonar al adicto al amor.

El adicto a la evitacion no experimenta sensación de energía o vitalidad dentro de su pareja porque la mantiene a muy baja intensidad. Esta sensación de falta de energía dentro de su pareja no hace sino intensificar su sensación de abandono. Buscará fuera de la relación esa falta de intensidad que él mismo ha provocado.

Evita ser conocido por el otro por su temor a ser usado, controlado o manipulado como lo fue en su infancia. Se reserva informar, dar todos los datos, descubrirse por completo llegando incluso a falsificar o manipular la información que da, le hace parecer poco transparente o tramposo.

El evitador levanta muros que obstaculizan la relación:

Muros de cólera y temor, utilizan emociones fuertes para mantener a los demás a distancia. Muros de silencio, lo que le permite hablar lo mínimo. Muros de "madurez emocional", lo que le permite no mostrar nunca sus emociones. Muros de amabilidad, hasta el punto de retener información sobre las dificultades en la relación.

¿Qué le impide a un evitador marcharse y convertirse en un ermitaño aislado?

Se lo impide el temor al abandono, unido a la adoración y admiración que recibe del adicto al amor, que le hace sentir a salvo y deseado. El adicto a la evitacion desea y necesita mantenerse en la relación y sentirse conectado, pero de una forma protegida, debido al miedo que tiene a ser controlado y absorbido por el otro, por lo que intenta mantener el control con sus alejamientos, con el control del poder de decisión o con el dinero de la pareja. Esa necesidad de mantener el control para no resultar invadido, llega hasta hacerles trabajar duro para tener supremacía económica, también a evitar discusiones para no afrontar la lógica de las cosas o en otros casos también utilizan el poder físico, dando paso al maltrato.

Los ciclos emocionales del adicto a la evitación:

1- Se siente atraído por la necesidad y vulnerabilidad del adicto al amor.

2- Conecta con el adicto al amor por medio de la seducción.

3- Se siente animado con la adulación del adicto al amor

4- Se siente absorbido y controlado por la necesidad del otro.

5- Abandona la relación por una adicción para aliviar el temor a ser absorbido.

6- Ante el temor a sentirse abandonado o ante la culpabilidad, regresa a la relación o encuentra una nueva pareja.

Walter Riso.

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